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A.-
Nos Escriben
Atención
editores/editoras y jefes/as de redacción, dentro y fuera de Bolivia:
A partir
de la fecha enviaremos cuatro artículos testimoniales y de investigación acerca
de la crisis (y caída) del gobierno de Estados Unidos, con la serie
“Derrum–Bush”, distribuido en cuatro partes (artículos de 8.000 caracteres cada
uno):
I.
Democracia en EEUU: Un sucio negocio (enviado el 7 de julio 2006)
II.
Censura mediática y amenazas a periodistas de investigación (a ser enviado el
17 de julio 2006)
III.
Guerras fabricadas para satisfacer intereses corporativos (a ser enviado el 23
de julio 2006)
IV.
Pérdidas en América Latina (a ser enviado el 30 de julio 2006)
Siempre a
su servicio: Edgar Ramos Andrade. Comunicador UNLP-Argentina. Investigador y
activista social. Autor de los libros “aGONIa y Rebelión Social” e “Inclusión y
Dignidad Indígena”. Tel (00591) 772-20736
E-mail: [email protected]
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“Derrum–Bush”.
Parte I
Democracia
en EEUU: Un sucio negocio
Probablemente
George Walker Bush pase a la historia como el peor presidente de EEUU. Quizá ni
termine su actual segundo mandato. El motivo: Intencionados errores como las
“escuchas telefónicas” a la sociedad, discrecional manejo estatal a cargo de
“lobbistas” del entorno presidencial vinculado a negocios (y negociados)
petroleros, armamentistas y chantajes políticos como los de Jack Abramoff, el
traficante de influencias al por mayor.
Por Edgar
Ramos Andrade (*)
[email protected]
El Alto
(Bolivia) SDI, 5-07-2006
La
juventud de George W Bush (cuyas calificaciones escolares no pasaban de
“regular”) fue tormentosa. Asiduo al bourbón y a la cocaína, “era
incontrolable” y tuvo algunos “fines de semana de perdición” en México. Para
Michael C. Dannenhauer, ex secretario general en la presidencia de Bush–padre
“lo peor no era la cocaína o las mujeres” sino la bebida. George W admite haber
bebido mucho en su juventud, pero “en cuanto a la cocaína, eludió
sistemáticamente el tema” aunque como afirman Toby Rogers y Nick Mamatas,
comenzó a consumir cocaína “un poco antes de 1977”.
La noticia
se conoció primero en el diario Houston Public News que entrevistó a Dannenhauer
el 21-04-1998, luego en The Village Voice, High Times y The Times (Londres).
Bush fue arrestado en 1972 por posesión de cocaína y, como compensación tuvo
prestó servicios sociales. Su padre, por entonces director de la CIA (gestión Gerald Ford)
borró la huella de ese expediente delictivo. Años después, Dannenhauer
(empleado de Bush–padre desde 1985) dio tres versiones sobre el caso Bush: 1)
No hubo entrevista con el Houston Public News; 2) la entrevista se hizo años
antes; 3) balbuceó las incoherentes frases de un delator arrepentido.
El caso
Bush–hijo me recuerda al retoño Donna Rinak, embajadora de EEUU en Bolivia
(1998). El muchacho gustaba del delictivo “Juego de la Carroña”, por el cual
hijitos de papá del excluyente colegio paceño Calvert podían matar a una
persona... a nombre de la diversión. El jovenzuelo –que tenía citación judicial– dejó sorpresivamente Bolivia con la ayuda de
su madre. Con razón, el periodista
Robert Parry (retirado forzado del Newsweek), señala que “los
antecedentes penales de los hijos de papá desaparecen para siempre sin que
medie ley para ello”.
Bush–hijo
también fue un fracasado empresario. Creó a fines de los años ’70 la Arbusto Energy con
ayuda de James Bath y capitales de Khaled Bin Mafouz y Salem Bin Laden,
familiar de Osama Bin Laden, señala Francesco Piccioni.
GRUPO
CERCANO DEL PODER
El clan
Bush se jacta. Sus integrantes son “republicanos conservadores, de cuño
militarista” y pertenecen a la tradición aristocrática de los WAPS (“blancos
anglosajones y protestantes”). Y Bush–padre controla las decisiones políticas
de su hijo por medio de ese clan compuesto por Richard Cheney, Karl Rove y los
grupos estratégicos: militar, petrolero, financiero e inteligencia.
Esos
equipos se consolidaron cuando Bush–padre perdió la reelección ante Bill
Clinton en 1995, y aquel decidió (con un operativo tipo CIA) “hacer” Presidente
a su hijo George W. Ello explicaría el fraude electoral demostrado por Michael
Moore y su documental “Farenheit 9/11”.
El grupo
que “maneja” a Bush–Presidente pertenece a organizaciones como Bilderberg,
Skull & Bones, e Illuminati, y tiene como principio el “darwinismo social”,
esa teoría de las razas superiores e inferiores; estas últimas deben ser
semi-esclavizadas mediante el consumo y la diversión (“pan y circo”). Un
miembro del clan es Paul Wolfowitz, Director del Banco Mundial
ERROR 1:
INTELIGENCIA MEDIOCRE Y ESPIONAJE A LA SOCIEDAD
La
“comunidad de inteligencia” de EEUU (NSA, CIA, FBI) no es efectiva. No pudo
descifrar (hasta el 20-9-2001) el mensaje “mañana es la hora cero” recibido el
10-9-2001. Y muchos de los terroristas de las Torres gemelas dejaron varias
huellas en Laurel (Meryland), sede de esa “comunidad”, según reveló el
Washington Post el 2-6-2002. Pero esa inteligencia le creyó a “Curva”, el
mentiroso ex empleado de la industria química iraquí, quien dijo que Irak tenía
armas nucleares, y Bush utilizó esa información en discursos públicos.
Ahora,
señala Saul Landau, Rove y el clan distraen a la sociedad estadounidense para
mostrar “patriótico” al gobierno de Bush. El nuevo pretexto es la “necesidad de
seguridad nacional” para justificar el monitoreo masivo de llamadas telefónicas
o “inteligencia vital” Los ciudadanos estadounidenses financian, con sus
impuestos, invasiones militares a Afganistán e Irak y el espionaje a sus
propios teléfonos. Ya en mayo de 2006, las empresas AT&T, Versión y Pacific
Bell fueron acusadas de entregar voluntariamente listas de llamadas de EEUU al
exterior a la Agencia
de Seguridad Nacional (NSA), y John Negroponte (jefe de la NSA) fue autorizado para
decidir qué corporaciones se quedan, por motivos de seguridad nacional, sujetas
al control tributario, listas de transacciones y cuentas al día.
ERROR 2:
GOBIERNO Y ECONOMÍA EN CAÍDA
Y la caída
comenzó. A la ineficiente inteligencia, le siguió el Congreso, que no sale del
embrollo Abramoff; y el Poder Judicial que, con Johnn Ascroft legalizó la
tortura en la lucha contra el terrorismo internacional. ¿Qué decir de la
economía? James Petras es pesimista en sus balances del “Estado del Imperio”,
porque preveía para 2006 quiebras especulativas como Savings and Loans, Dotcom
o Enron y el agravamiento de una sociedad desinformada y con poca capacidad
para la defensa de sus derechos. A ello suman los bajos índices de apoyo a
Bush-hijo (menos del 30%) según encuestas de corporaciones mediáticas.
A su vez,
el economista David Harvey, autor del libro “El nuevo imperialismo”, citado por
Verónica Gago señala que solo 2 de las 10 industrias líderes de autos
(Ford-General Motors) son de EEUU y tienen crecientes dificultades económicas.
Que EEUU domina aún los “agronegocios” subsidiados pero pide prestado casi
2.000 millones $us/día de bancos centrales del Este y de Asia, y tiene aún voto
decisivo en el FMI, OMC, Wall Street y es mediador de mercados de capital
aunque vive en una peligrosa “burbuja especulativa”. Y el aumento de los
“presupuestos militares externos” contrapesa con la reducción de los gastos
fiscales internos (de diciembre de 2005) que, según parlamentarios demócratas,
encarecerá la medicina para los pobres y ancianos y hará más onerosa la ayuda
financiera a los estudiantes universitarios.
Pero ello
no importa a la hora de comerciar desde el poder: “El lobbie (el clan) se ha
duplicado en el gobierno de Bush. Cada decisión, cada reglamento, cada acción
del gobierno está en venta. El que paga más, gana. Y Bush no cesa de mentir al
Congreso y al contribuyente”, señaló Denis Sett, ex embajador de EEUU en Perú
(1999) a la revista peruana Caretas en mayo reciente.
ERROR 3:
EL CASO JACK ABRAMOFF
El de Jack
Abramoff, es el típico caso de los traficantes de influencia al por mayor.
“Lobbista” (gestor) que donó 1.25 millones de $us al Partido Republicano, y
sobornó a más de 10 senadores a cambio de contratos suculentos para sus
“clientes”, es un benefactor de la comunidad judía. Según Orlando Lizama, tiene
dos restaurantes de lujo cerca del Capitolio (Congreso) donde republicanos
notorios acuden con gorra (para no dejarse ver), y una flota de barcos–casino
de 147 millones de $us comprados con un préstamo de Konstantinos Baulis, otro
traficante del juego que apareció muerto poco después.
El
procedimiento del auto-confeso Jack era la elección, con trampa económica, con
la instalación de oficinas de agentes de corporaciones financieras para influir
en los resultados de la legislación, y golpe judicial. Además, entregaba a
senadores y diputados boletos para espectáculos, partidas de golf, viajes y
dinero en efectivo.
Los
implicados por Abramoff (“buen aliado” de Bush) son varios. Tom Delay, jefe
parlamentario republicano, recaudador de fondos de Bush e influyente político
en Washington renunció a la fuerza, acusado de conspiración criminal por un
jurado de Texas, y de violar normas de financiamiento electoral y de canalizar
miles de dólares de donaciones corporativas a candidatos republicanos en la
elección parlamentaria de Texas 2003. Denis Hastert tuvo que devolver 69.000
$us en obras de caridad. El propio Bush tuvo que devolver 6.000 $us entregados
por Jack para su campaña electoral. Abramoff, se declaró ante un juez culpable
por conspiración y lavado de dinero.
La
democracia en EEUU se erosiona. Está manejada por una oligarquía que tiene a
Bush–hijo solo como comunicador–mensajero. Más claro, agua. Continuará.
= = =
(*) Edgar Ramos Andrade. Comunicador UNLP-Argentina.
Investigador y activista social. Autor de los libros “aGONIa y Rebelión Social”
e “Inclusión y Dignidad Indígena”. Tel (00591) 772-20736 E-mail: [email protected]
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