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Hasta la
próxima vez o cuando nos visite en www.bolivialegal.com.,
donde encontrará noticias, una selección de enlaces, cada vez mayor y
seleccionados por su importancia, con medios de comunicación, organismos
gubernamentales y privados, universidades y bibliotecas nacionales y
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También agradeceremos los comentarios, sugerencias, artículos, direcciones y
sitios, consultas o aportes críticos, mediante [email protected].
A.- NOS ESCRIBEN:
CARTA DEL PENE:
YO,
EL PENE, PIDO AUMENTO DE SALARIO POR LAS SIGUIENTES
RAZONES:
a..
Ejecuto trabajo físico.
b..
Trabajo a grandes profundidades
c.-..
Trabajo de cabeza.
d..
No gozo de descanso semanal, ni días festivos.
e..
Trabajo en un local extremadamente húmedo, oscuro
y sin ventilación.
f..
No me pagan horas extras ni nocturnidad.
g..
Trabajo a altas temperaturas.
h..
Trabajo expuesto a enfermedades contagiosas.
RESPUESTA
DE LA ADMINISTRACION
Después
de lo planteado por el solicitante y considerando
los argumentos expuestos, la administración rechaza
las exigencias del mismo por las siguientes
razones:
1..
No trabaja ocho horas consecutivas.
2..
Se duerme en el puesto de trabajo después de una
corta actividad laboral.
3..
No siempre responde a las exigencias de la jefatura.
4..
No siempre es fiel a su puesto de trabajo, se mete
en otros departamentos.
5..
Descansa mucho, antes de tiempo.
6..
No tiene iniciativa. Para que trabaje hay que estimularlo
y presionarlo.
7..
Descuida la limpieza y el orden del local al terminar
la jornada de trabajo.
8..
No siempre cumple con las reglas de uso de los medios
de protección e higiene del trabajo.
9..
No espera a la jubilación para retirarse.
10..No
le gusta doblar turnos.
11..A
veces se retira de su puesto de trabajo cuando aún
tiene faena pendiente.
12..Y
por si fuera poco, se le ve entrar y salir constantemente
del puesto de trabajo con dos bolsas sospechosas
- Exposición
del Cacique Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión
de Jefes de Estado de la Comunidad Europea (08/02/2002).
Con
lenguaje simple, que era trasmitido en traducción
simultánea a más de un centenar de Jefes de Estado
y dignatarios de la Comunidad Europea, el Cacique
Guaicaípuro Cuatemoc logró inquietar a su audiencia
cuando dijo: "Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc
he venido a encontrar a los que celebran el encuentro.
Aquí
pues yo, descendiente de los que poblaron la América
hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a
los que la encontraron hace solo quinientos años.
Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que
somos, y es bastante.
Nunca
tendremos otra cosa. El hermano aduanero europeo
me pide papel escrito con visa para poder descubrir
a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo
me pide pago de una deuda contraía por Judas, a
quien nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo
europeo me explica que toda deuda se paga con intereses
aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros
sin pedirles su consentimiento. Yo los voy descubriendo.
También yo puedo reclamar pagos y también puedo
reclamar intereses.
Consta
en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo
sobre recibo y firma sobre firma, que solamente
entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de
Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de
kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo?
¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos
cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento. ¿Expoliación?
¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos,
como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!
¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores,
como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro
como de destrucción de las Indias, o a ultrosos
como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque
del capitalismo y la actual civilización europea
se deben a la inundación de metales preciosos. ¡No!
Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos
de plata deben ser considerados como el primero
de muchos otros préstamos amigables de América,
destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario
sería presumir la existencia de crímenes de guerra,
lo que daría derecho no sólo a
exigir
la devolución inmediata, sino la indemnización por
daños y perjuicios.
Yo,
Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos
ofensiva de estas
hipótesis.
Tan fabulosa exportación de capitales no fueron
más que el inicio de un plan "MARSHALLTESUMA",
para garantizar la reconstrucción de la bárbara
Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra
los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la
poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores
de la civilización. Por eso, al celebrar el Quinto
Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos:
¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional,
responsable o por lo menos productivo de los fondos
tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano
Internacional? Deploramos decir que no.
En
lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de
Lepanto, en armadas
invencibles,
en terceros reichs y otras formas de exterminio
mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por
las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero
sin canal. En lo financiero, han sido incapaces,
después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar
el capital y sus intereses, cuanto de independizarse
de las rentas líquidas, las materias primas y la
energía barata que les exporta y provee todo el
Tercer Mundo. Este deplorable cuadro corrobora la
afirmación de Milton Friedman según la cual una
economía subsidiada jamás puede funcionar y nos
obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago
del capital y los intereses que, tan generosamente
hemos demorado todos estos siglos en cobrar. Al
decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle
a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias
tasas del 20 y hasta el 30
por
ciento de interés, que los hermanos europeos le
cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos
a exigir la devolución de los metales preciosos
adelantados, más el módico interés fijo del 10 por
ciento, acumulado solo durante los últimos 300 años,
con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando
la fórmula europea del interés compuesto, informamos
a los descubridores que nos deben, como primer pago
de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y
16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la
potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión
total, serían necesarias más de 300 cifras, y que
supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.
Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto
pesarían, calculadas en sangre? Aducir que Europa,
en medio milenio, no ha podido generar riquezas
suficientes para cancelar ese módico interés, sería
tanto como admitir su absoluto fracaso financiero
y/o la demencial irracionalidad de los supuestos
del capitalismo. Tales cuestiones metafísicas, desde
luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero
sí exigimos la firma de una Carta de Intención que
discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente,
y que los obligue a cumplir su compromiso mediante
una pronta privatización o reconversión de Europa,
que les permita entregárnosla entera, como primer
pago de la deuda histórica..."
Cuando
el Cacique Guaicaipuro Cuatemoc dio su conferencia
ante la reunión de JEFES de ESTADO de la COMUNIDAD
EUROPEA, no sabía que estaba exponiendo una tesis
de Derecho internacional para determinar LA VERDADERA
DEUDA EXTERNA.
Ahora
solo resta que algún gobierno, latinoamericano tenga
el valor suficiente para hacer el reclamo ante los
Tribunales Internacionales. ¿Qué tal? QUE ATRIBUTOS
MASCULINOS TAN BIEN PUESTOS los del Cacique!!! Si
tienes amigos honestos, hazles conocer este discurso.
Ellos también han sido vendidos.
- Entrevista
a de H. G. Wells a Josef Stalin, primer fragmento[Libros
en Red]
Lugar:
Moscú, naturalmente.
Fecha:
julio de 1934.
Participantes:
nada menos que el gran escritor H. G. Wells y el
ya entonces controvertido político Josef Stalin.
Resultado:
imperdible.
Wells:
Le estoy muy agradecido, Sr. Stalin, por darme la
oportunidad de conversar con Ud. Hace poco estuve
en los Estados Unidos. Tuve una larga entrevista
con el presidente Roosevelt, y en ella traté de
averiguar, por cuáles ideas se deja guiar él. Ahora
vengo con Ud. para preguntarle qué hace para cambiar
el mundo.Stalin: No tanto.Wells: Viajo por el mundo
como hombre sencillo, y como hombre sencillo observo
lo que sucede a mi alrededor.Stalin: Hombres de
la vida pública de su importancia, no son "gente
sencilla". Naturalmente, sólo la historia pronuncia
el juicio definitivo acerca de la importancia que
tal o cual hombre haya tenido efectivamente; pero
en todo caso, Ud. no contempla el mundo con los
ojos del "hombre sencillo".Wells: No finjo
modestia. Lo que quiero decir es, que trato de ver
el mundo con los ojos del hombre sencillo, y no
con los de un político de partido o de un alto funcionario
de administración. Mi visita a los Estado Unidos
me ha dado más de un estímulo para nuevas reflexiones.
El viejo mundo financiero allí se está derrumbando;
la vida económica del país va siendo reorganizada
según nuevos principios. Lenin dijo: "Debemos
aprender a manejar nuestros asuntos, debemos aprender
de los capitalistas". Hoy, los capitalistas
deben aprender de ustedes, y asimilar el espíritu
del socialismo. Me parece que los Estados Unidos
se encuentran en un profundo proceso de reorganización,
está naciendo una economía planificada, una economía
socialista. Ud. y Roosevelt parten de posiciones
diferentes. ¿Pero acaso no existen, a pesar de eso,
puntos de contacto entre lo que se piensa en Washington
y lo que se piensa en Moscú? ¿No existe un cierto
parentesco entre las respectivas ideas y necesidades?
Las mismas cosas me llamaron la atención en Washington
como ahora aquí: se constituyen oficinas, se crea
una serie de nuevos órganos reguladores del Estado,
se organiza el servicio estatal que hace tiempo
hacía falta. Lo que se necesita allí como aquí es
la posibilidad de intervenir con medidas directivas.Stalin:
Los Estados Unidos persiguen un fin diferente al
nuestro en la URSS. El fin que persiguen los Estados
Unidos se ha dado como resultado de los problemas
económicos, de la crisis económica. Los americanos
quieren encontrar una salida a la crisis con medidas
del capitalismo privado, sin cambiar la base económica.
Intentan limitar a un mínimo el daño, las pérdidas
que resultan del sistema económico actual. Con nosotros,
en cambio, la vieja base económica ha sido, como
Ud. sabe, destruida, y en su lugar fue creada una
base económica nueva, completamente diferente. Aunque
los americanos, a los que alude, alcanzaran su meta
en parte, es decir, si lograsen limitar las pérdidas
a un mínimo, no eliminarían las raíces de la anarquía
inherente al sistema capitalista.
Protegen
el sistema económico que origina, forzosa e inevitablemente,
anarquía de la producción. Para ellos no se trata,
por lo tanto, de una reorganización de la sociedad,
de abolir el viejo sistema social, del cual nacen
la anarquía y las crisis, sino, a lo sumo, de restringir
determinadas desventajas, de restringir determinados
abusos. Subjetivamente, los americanos tal vez tengan
la opinión de estar reorganizando la sociedad; pero
objetivamente protegen la base actual de la sociedad.
Por eso, objetivamente no habrá ninguna reorganización
de la sociedad. Y tampoco una economía planificada.
¿Qué es la economía planificada? ¡Veamos algunas
de sus cualidades! La economía planificada tiene
como meta abolir la desocupación. Supongamos que
manteniendo el sistema capitalista, fuese posible
limitar la desocupación a un cierto mínimo. Con
seguridad, ningún capitalista aprobaría la eliminación
total de la desocupación, la abolición del ejército
de reserva de desocupados que está destinado a ejercer
presión sobre el mercado de trabajo, y constituye
una garantía de mano de obra barata. Ahí tiene Ud.
una de las contradicciones de la "economía
planificada" de la sociedad burguesa. ¡Sigamos!
"Economía planificada" significa impulsar
la producción en aquellas ramas industriales, cuyos
bienes son de especial importancia para la masa
del pueblo. Pero Ud. sabe que, en el capitalismo,
la ampliación de la producción se lleva a cabo de
acuerdo a reglas totalmente diferentes, que el capital
afluye a aquellos sectores económicos, en los que
el pago de utilidades sea mayor. Nunca podrá Ud.
inducir a un capitalista a que se inflija pérdidas
a sí mismo, y a que se contente con un pago de utilidades
más bajo, para satisfacer las necesidades del pueblo.
Sin que desaparezcan los capitalistas, sin que sea
abolido el principio de la propiedad privada de
los medios de producción, es imposible edificar
una economía planificada.Wells: Estoy de acuerdo
con Ud. en muchos sentidos. Pero quisiera realzar
que, al decidirse un país entero por el principio
de la economía planificada, al comenzar el gobierno
lentamente, paso a paso, a imponer ese principio
consecuentemente, al final habrá desaparecido la
oligarquía financiera, y se habrá alcanzado el socialismo,
en el sentido anglosajón de la palabra. El efecto
que parte de las ideas "New-Deal" de Roosevelt
es extraordinariamente fuerte para mí, esas ideas
son socialistas. Me parece que en vez de acentuar
el contraste entre ambos mundos, deberíamos aspirar
a encontrar un lenguaje común para todas las fuerzas
constructivas.Stalin: Al hablar de la imposibilidad
de realizar los principios de la economía planificada,
manteniendo al mismo tiempo la base económica del
capitalismo, no quiero, en lo más mínimo, rebajas
las excepcionales facultades personales de Roosevelt,
su iniciativa, su valor y su fuerza de decisión.
Indudablemente, Roosevelt es, entre todos los líderes
del mundo capitalista de hoy, uno de los personajes
más vigorosos y sobresalientes. Por eso quisiera
volver a acentuar una vez más, que mi convicción
acerca de la imposibilidad de la economía planificada
bajo condiciones capitalistas no significa que ponga
en duda las facultades personales, el talento y
el valor del presidente Roosevelt. Pero si las circunstancias
no lo permiten, el líder más dotado de clarividencia
no puede alcanzar el objetivo del cual Ud. habla.
En un sentido puramente teórico, por supuesto no
queda excluida la posibilidad de acercarse, bajo
las condiciones del capitalismo, paulatina y gradualmente
a la meta que Ud. llama "socialismo en el sentido
anglosajón de la palabra". Pero ¿qué clase
de socialismo será ese? A lo sumo refrenaría a los
representantes individuales más desvergonzados del
capital y aplicaría el principio de la intervención
en la economía nacional en un campo algo más amplio.
Todo muy bien. Pero tan pronto Roosevelt o cualquier
otro líder del mundo burgués de hoy, quiera is más
allá, y quiera seriamente atacar las bases del capitalismo,
irremediablemente sufrirá un fracaso rotundo. Los
bancos, la industria, las grandes empresas, las
grandes grajas agrícolas no le pertenecen a Roosevelt.
Sin excepción son propiedad privada. El ferrocarril,
la flota mercante, todo esto está en manos de propietarios
privados. Y, finalmente, aún el ejército de obreros
calificados, de ingenieros, de técnicos no está
bajo el mando de Roosevelt, sino bajo el mando de
propietarios privados: toda esta gente, sin excepción,
trabaja para propietarios privados. Tampoco nos
debemos olvidar de la función del Estado en el mundo
burgués. El Estado es una institución que organiza
la defensa del país y mantiene el "orden";
es una máquina para la recaudación de impuestos.
El Estado capitalista no tiene mucho que ver con
la economía en el sentido propio de la palabra;
esta no se encuentra en manos del Estado. Al contrario,
el Estado está en manos de la economía capitalista.
Justamente por eso, Roosevelt, a pesar de toda su
energía, me temo que no logrará el fin señalado
por Ud., siempre suponiendo que esté, efectivamente,
persiguiendo tal fin. Tal vez sea posible, dentro
de algunas generaciones, aproximarse un poco más
a esa meta; personalmente, sin embargo, creo que
ni siquiera eso es muy probable.Wells: Quizá esté
yo más convencido de una interpretación económica
de la política que Ud. Los inventos y la ciencia
moderna han producido poderosas fuerzas que impulsan
hacia una mejor organización, un mejor funcionamiento
de la sociedad, es decir, al socialismo. Organización
y regulación de la actividad individual se han convertido,
por encima de toda teoría social, en necesidades
mecánicas. Si empezamos por el control estatal de
los bancos, y, en un segundo paso, ampliamos el
control hasta incluir la industria pesada, luego
la industria entera, el comercio, etc., entonces
este control, que lo abarca todo, equivaldrá a la
propiedad estatal de todas las ramas de la economía
nacional. Este será el proceso de socialización.
Socialismo e individualismo no son contrarios como
blanco y negro. Hay muchas gradaciones. Existe un
individualismo que raya en el bandolerismo, y existen
una disciplina y una organización, que son equivalentes
al socialismo. La introducción de la economía planificada
depende, en gran parte, de los organizadores de
la economía, de la inteligencia técnica bien formada,
que poco a poco puede ser ganada para los principios
de organización socialista. Esto es lo que importa.
Pues organización viene antes que socialismo. Es
el factor más importantes. Sin organización, la
idea del socialismo queda siendo una simple idea.Stalin:
Entre el individuo y el colectivo, entre los intereses
del individuo y los de la comunidad, no existen
antagonismos incompatibles, o por lo menos no deberían
de existir. No deberían de existir, ya que el colectivismo,
el socialismo no niega los intereses individuales,
sino que, al contrario, los une con los intereses
del colectivo. El socialismo no puede separarse
de los intereses individuales. Sólo la sociedad
socialista puede satisfacer al máximo estos intereses
personales. Más aún: sólo la sociedad socialista
puede intervenir con decisión a favor de los intereses
del individuo. En este sentido, no existen antagonismos
incompatibles entre "individualismo" y
socialismo. Pero ¿podemos negar los antagonismos
entre las clases, entre la clase poseedora, la clase
de los capitalistas; y la clase trabajadora, el
proletariado? De un lado tenemos la clase poseedora,
a la cual le pertenecen los bancos, las fábricas,
las minas, los medios de transporte, las plantaciones
en las colonias. Esa gente no ve más que su propio
interés: quiere lucros. No se somete a la voluntad
del colectivo; intenta subordinar todo lo colectivo
a su voluntad. Por otro lado, tenemos a la clase
de los pobres, la clase explotada, a la cual no
le pertenecen ni fábricas, ni empresas, ni bancos,
que, para poder vivir, está forzada a vender su
fuerza de trabajo a los capitalistas, y que carece
de la posibilidad de satisfacer sus necesidades
más elementales. ¿Cómo armonizar intereses y aspiraciones
tan contrarios? A mi parecer, Roosevelt no logró
encontrar el camino hacia la reconciliación de estos
intereses. Eso es también imposible, como lo demuestra
la experiencia. Por supuesto Ud. conoce la situación
en los Estados Unidos mejor que yo, pues nunca he
estado allí y me informo acerca de las condiciones
americanas, principalmente por medio de la literatura.
Pero tengo alguna experiencia en la lucha por el
socialismo, y esta experiencia me dice, que Roosevelt,
si realmente tratara de servir a los intereses de
la clase obrera a costa de la clase capitalista,
será substituido, de parte de esa clase capitalista,
por otro presidente. Los capitalistas dirán: los
presidentes van y vienen, mas nosotros no nos vamos,
si tal o cual presidente no representa nuestros
intereses, nos buscaremos otros. ¿Qué puede, a fin
de cuentas, oponer el presidente a la voluntad de
la clase capitalista?Wells: Me opongo a esa simplificada
subdivisión de la humanidad en pobres y ricos. Desde
luego que existe una categoría de gente, que sólo
persigue afanosamente el lucro propio. Pero ¿acaso
no se le ve a esta gente como a una plaga, en el
oeste tanto como aquí? ¿No existe mucha gente en
el oeste, para la cual el beneficio no es ninguna
meta en sí, que dispone de ciertos medios financieros,
que quiere invertir y costear el sustento de estas
inversiones, sin que vean en esto su meta principal?
Ven en las inversiones una necesidad desagradable.
¿Acaso no existen muchos ingenieros capaces, que
cumplen con su deber, organizadores de la economía,
que encuentran el acicate para su actividad en otra
cosa que no sea el lucro? A mi parecer existe una
clase numéricamente fuerte de gente capacitada,
que admite que el sistema actual es insatisfactorio,
y que jugará un papel importante aún en la sociedad
capitalista del futuro. Durante los últimos años
he pugnado mucho, he pensado mucho acerca de la
necesidad de hacer propaganda por el socialismo
y el cosmopolitismo en amplios círculos de los ingenieros,
los pilotos, los empleados técnico-militares. Carece
de sentido querer acercarse a esos círculos con
una propaganda de una simple lucha de clases.
Esa gente comprende, en qué estado se encuentra
el mundo. Comprende que es un maldito caos, pero
el simple antagonismo de la lucha de clases de Ud.,
lo toma como algo disparatado.Stalin: Ud. se contrapone
a la subdivisión simplificada de la humanidad en
pobres y ricos. Naturalmente, existe una capa media;
existe la inteligencia técnica a la que se refirió,
y existen personas muy buenas y muy honestas en
ella. También existen, en ella, personas deshonestas
y malas. Generalmente Ud. encuentra aquí todo tipo
de gente. Pero antes que nada la humanidad se divide
en pobres y ricos, en poseedores y explotados, y
apartar la vista de esta división fundamental, significa
apartar la vista del hecho fundamental. Yo no niego
la existencia de capas medias, intermedias, que
se puedan poner del lado de una, o de otra de las
dos clases combatientes, o que se mantengan en una
posición neutral en esta lucha. Pero repito, apartar
la vista de esta división fundamental de la sociedad,
o de la lucha fundamental entre las dos clases principales
significa cerrar los ojos ante los hechos. Esta
lucha se está librando y se seguirá librando. Cómo
termine la lucha, depende del proletariado, de la
clase obrera.Wells: Pero ¿no existe mucha gente,
que no es pobre, y sin embargo trabaja, trabaja
productivamente?Stalin: Naturalmente que hay pequeños
propietarios de tierra, artesanos, pequeños comerciantes;
pero el destino de un país no depende de esa gente,
sino de las masas trabajadoras que producen todo
aquello que la sociedad necesita.Wells: Pero tendrá
que reconocer que existen géneros de capitalistas
que difieren mucho entre sí. Hay capitalistas que
sólo piensan en el lucro, sólo piensan en hacerse
ricos; pero también hay quienes están dispuestos
a hacer sacrificios. Tome por ejemplo al viejo Morgan.
Sólo pensaba en el lucro; era sencillamente un parásito
de la sociedad; sólo acumulaba posesiones. Pero
tome a Rockefeller. Era un organizador brillante;
ha demostrado de manera ejemplar cómo se debe organizar
la explotación del petróleo. O tome a Ford. Desde
luego que Ford busca el beneficio propio. ¿Pero
no es también un organizador apasionado de la racionalización
en la producción, del cual Ud. aprende? Quiero señalar
que en los últimos tiempos se ha producido un cambio
importante en la actitud de los países de habla
inglesa con respecto a la URSS. La causa de esto
hay que buscarla en la posición de Japón y en los
acontecimientos en Alemania. Pero al lado de eso
existen otras razones que no tiene su origen en
la política internacional. Existe una causa más
profunda, y está, justamente, en que mucha gente
se va dando cuenta de que el sistema basado en el
lucro privado se está derrumbando. Bajo estas circunstancias
me parece que no debemos poner el antagonismo entre
ambos mundos en primer plano, sino que nos deberíamos
esforzar por unificar todas las corrientes constructivas,
todas las fuerzas constructivas, en la medida de
lo posible, en una línea. Tengo la impresión, de
que mi posición es más izquierdista que la suya,
Sr. Stalin, creo que el viejo sistema está más cercano
a su fin de lo que Ud. cree.Stalin: Al hablar de
capitalistas, que sólo buscan el lucro, sólo buscan
la riqueza, no estoy queriendo decir que esa gente
no tenga ningún valor y que no sirva para nada más.
Muchos de ellos disponen, sin duda, de grandes capacidades
organizativas, que no pretendería negar ni soñando.
No es poco lo que los hombres de la Unión Soviética
aprendemos de los capitalistas. Y Morgan, al cual
caracteriza de modo tan desventajoso, fue indudablemente,
un organizador bueno ya capaz. Pero si habla de
gente resuelta a crear un mundo nuevo, por cierto
que no la encontrará en las filas de aquellos que
sirven fielmente a la causa del lucro. Nosotros
y ellos estamos en dos polos opuestos. Ud. ha mencionado
a Ford. Desde luego que es un organizador capaz
de la producción. ¿Pero no conoce su actitud para
con la clase obrera? ¿No sabe a cuántos obreros
lanza a la calle? El capitalista está encadenado
al lucro, y ningún poder del mundo lo puede arrancar
de allí. El capitalismo no es eliminado por los
organizadores de la producción, por la inteligencia
técnica, sino por la clase obrera, porque las capas
que mencionamos no tienen un papel autónomo. El
ingeniero, el organizador de la producción, no trabaja
como él quiere, sino como debe, trabaja de una manera
que sirve a los intereses de su patrón. Desde luego
que hay excepciones; hay hombres en esa capa que
han despertado del delirio capitalista. En determinadas
condiciones, la inteligencia técnica puede lograr
milagros y prestar grandes servicios a la humanidad.
Pero también puede causar grandes daños. No es poca
la experiencia que tenemos los hombres de la Unión
Soviética con la inteligencia técnica. Después de
la Revolución de Octubre, una determinada parte
de la inteligencia técnica se negó a colaborar en
la construcción de la nueva sociedad; se resistía
a este trabajo de construcción y lo saboteaba. Hicimos
todo lo que pudimos para integrar a la intelectualidad
técnica a este trabajo constructivo; lo intentamos
de una manera y de otra. Pasó mucho tiempo antes
de que nuestros intelectuales preparados se encontraran
dispuestos a apoyar el nuevo sistema activamente.
Hoy, lo mejor de esta intelectualidad técnica está
en la línea más avanzada de aquellos que construyen
la sociedad socialista. Partiendo de estas experiencias,
estamos muy lejos de subestimar tanto los buenos
como los malos lados de esta intelectualidad; sabemos
que, de un lado, puede causa daño, del otro, puede
lograr "milagros". Naturalmente, las cosas
serían diferentes, si fuese posible arrancar a la
intelectualidad, de un solo golpe, del mundo capitalista.
Pero eso es utópico. ¿Hay entre la intelectualidad
técnica, muchos que osarían romper con el mundo
burgués e intervenir a favor de la edificación de
una nueva sociedad? ¿Cree Ud. que haya mucha gente
de ese tipo, digamos, en Inglaterra o en Francia?
No, son sólo pocos, los que estarían dispuestos
a separarse de sus patronos y empezar con la construcción
de un nuevo mundo. Además, ¿podemos ignorar el hecho
que, para cambiar el mundo, se tiene que estar en
posesión del poder político? Me parece, Sr. Wells,
que subestima mucho la cuestión del poder político,
que esta pregunta, en su concepción, no está considerada
en absoluto. ¿Qué puede hacer esa gente, aún con
las mejores intenciones del mundo, si no está en
condiciones de plantearse la pregunta del poder,
y no está, ella misma, en posesión del poder? En
el mejor de los casos, puede apoyar a la clase que
tome el poder, pero no puede cambiar el mundo por
su propia fuerza. Eso sólo lo puede hacer una clase
mayoritaria, que se pone en el lugar de la clase
capitalista, y se convierte, en vez de ésta, en
dirigente. Esta clase, es la clase obrera. Desde
luego que hay que aceptar la ayuda de la intelectualidad
técnica; y, en sentido inverso, hay que ayudarle
a ella. Pero no se debe creer, que la intelectualidad
técnica fuese capaz de jugar un papel histórico
autónomo. La transformación del mundo es un proceso
grande, complicado y penoso. Esta gran tarea exige
una gran clase. Sólo grandes barcos emprenden largos
viajes.... continuará en la próxima entrega de
este boletín.
- ¿QUÉ
IMPLICA VIVIR EN EL AÑO 2005? (Libros en Red)
Nos
llegaron tantos comentarios ingeniosos a partir
de la consigna "¿Qué implica vivir en el año
2005?" , que fue imposible transcribir cada
uno de ellos. Por ajustarnos al espacio disponible,
elegimos los que ponían énfasis en los cambios más
difundidos del mundo de hoy. Aquí van:
que
ya no puedes leer tu libro favorito en el transporte
público. Las diversas melodías de los teléfonos
móviles te interrumpen la lectura,
que
ver canales de aire te hace sentir que vuelves a
los '80
que
parece tercermundista que tu móvil suene simplemente
"ring", en lugar de la canción de moda
(o demás payasadas que se estilen en ese momento)
que
eres adicto a los centros de compra y venta en Internet,
y has perdido el interés por las tiendas de la calle
del frente
que
la mayoría de los nuevos amigos y amores los conocemos
a través de la red y no en el bar de la esquina
que
vamos al baño con el teléfono móvil, por si nos
llama alguien
que
nuestra colección de discos de 33 y 45 vueltas ya
no valen nada, y que hemos gastado un dineral para
comprar los mismos álbumes en CD
que
cuando buscas presumir de la palm que adquiriste
recientemente en tu siguiente evento social, ya
salieron dos modelos nuevos que superan de forma
humillante el tuyo
que
te comunicas con todo el mundo a través del mail
y el chat, sin conocer a casi nadie
que
entras en pánico cuando le diagnostican "daño
en el hardware" a tu PC
que
no usas más un diccionario de papel
que
te encuentras en situaciones de la vida en las que
quieres ejecutar "deshacer" o "undo",
pero a los segundos te das cuenta de que esa acción
no es viable fuera de la PC
que
no recuerdas el teléfono de tu marido porque hace
años que lo llamas presionando un solo botón en
tu celular
que
a la hora de pagar tienes más opciones que a la
hora de comprar: ¿tarjeta de débito?, ¿tarjeta de
crédito?, ¿el ticket-crédito con que te pagan tus
empleadores?, ¿efectivo?, ¿descuento de puntos ganados
por compras previas en el comercio?
que
el freezer siempre te queda chico
que
el hecho de que te corten la luz es la muerte
que
te enteras primero de lo que sucedió en el extremo
opuesto a tu continente y mucho después lo que le
ocurrió a tu vecino
que
los niños ya saben usar los celulares y manejar
sus diversas opciones, aun cuando que todavía ni
conocen las letras del abecedario
que
cuando alguien te pregunta sobre un tema, tu primer
respuesta es "búscalo en Internet"
que
en lugar de decir que uno está "aturdido",
dice "estoy tildado"
que
ya no se pide el teléfono a una futura cita, sino
el mail. Y que si la relación no prospera, uno no
deja de atender llamadas, sino que bloquea el contacto
en el chat
que
al tomar el autobús o sentarte en los bancos de
un parque, ocho de cada diez personas tienen puestos
los audífonos de un discman, un walkman o un ipod,
y no responden a los estímulos del medio ambiente
que
una "Navidad en familia" puede querer
decir que todos se encuentran en distintos sitios
y que están comunicados por una PC con cámara y
micrófonos
que
expresas tus emociones más comúnmente enfrente de
una pantalla que frente a una persona (para comprobarlo
basta ver las caras que ponen los vecinos de oficina
cuando están enfrente de su PC).
Hasta
aquí pareciera que los cambios incorporados a nuestra
vida nos han vuelto un poco obsesivos, tecnológico-dependientes
y algo tibios a la hora de relacionarnos con los
demás. Pero también hay quienes encuentran beneficios
decididamente indiscutibles. Como Nilda (de Argentina),
por ejemplo:
"Para
mí, vivir hoy en día significa contar con grandes
ayudas:
la
del lavarropas automático (conocí la tabla de lavar
a mano)
la
del microondas (todavía recuerdo el tiempo que llevaba
calentar la comida a baño María)
la
maquinita que bate, pica, mezcla y ralla, todo en
uno
¡la
de los pañales descartables! Me tocó la época de
los que debían lavarse y no me alcanzaban los tendales
para colgarlos. Ni les cuento si había días de lluvia
seguidos.
Por
eso ahora, con estos estos hermosos artefactos (felicito
a quien los inventó), el 2005 transcurre placidamente.
Estoy cerca de los 60, estudio y uso Internet, leo
más que antes y ¡tengo tiempo para todo!"
Por
su parte, Sandra (de Chile), encuentra, con sus
17 años, otras ventajas. En el colegio, por ejemplo:
hay
nuevas excusas disponibles: ya no es que "el
perro se comió la tarea", sino que "Internet
estaba caído"
nuevas
justificaciones: constituye una razón suficiente
para tomar represalias contra un profesor el que
pida un trabajo escrito a mano
se
pueden detectar los plagios (y así evitar incurrir
en copias evidentes) de forma muy sencilla: basta
con introducir un breve fragmento en un buscador
como google
todos
los trabajos en conjunto se pueden hacer por chat
Mientras
que, en la esfera personal, lo positivo es que uno
conoce más gente e incluso mejora las relaciones
anteriores:
"Mis
mejores amigos han sido de España y de México, y
mi novio es de Santiago y yo vivo en Punta Arenas",
y
"Mi
hermana y yo nos comenzamos a llevar mejor cuando
ella empezó a chatear..."
Evidentemente,
hay consecuencias para todos los gustos. Será cuestión
de sacar partido de lo mejor y estar advertido respecto
de lo que puede resultar indeseable a largo plazo.
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